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PAREN LAS ROTATIVAS

María Corina, reciclada en líder teocrática por méritos imaginarios, estrena una era en la que el poder se ejerce como si fuera cosplay institucional: mucha escenografía y poca sustancia. La coherencia molesta —como un tío que se sienta con las piernas abiertas en el transporte público— y la autoridad se embotella y distribuye en formato genérico, marca blanca lista para el consumo emocional. Arendt lo habría diagnosticado como banalidad; Debord, como espectáculo; y cualquier ciudadano con memoria, como una broma solemne cuyo precio pagamos en cuotas de geopolítica loca.

El número de marzo llega cargado de punk al kiosco y mala leche, el príncipe Andrés de York no solo comparecerá ante un juez, sino ante algo más afilado: la memoria pública. La monarquía posa, de nuevo, en plan premugshot pop, cuando el escándalo se retuerce y estira hasta volverse marca habitual de la casa. Al príncipe Andrés solo le queda repetir como los SEX PISTOLS: "Dios ten piedad. ¿Todos los crímenes se pagan? Si no hay futuro, ¿cómo puede haber pecado?". Nos parece que esta vez no está mama detrás para solar fajos de billetes redentores cabronazo.

El Reality News, la sección de información de Mongolia, publica un extenso análisis, firmado por Michel Matly, sobre el movimiento neorreaccionario, la alianza entre el mundo tecnológico y magnates trumpistas que no solo ha tomado el poder en EEUU sino que amenaza abiertamente la democracia a nivel global. La sección incluye también un artículo de Luis E. Herrero sobre los 50 años de la represión de las huelgas de Vitoria, uno de los episodios más negros de la Transición, y la impunidad de los responsables de la masacre, así como extractos del libro "Las élites que dominan España", de Andrés Villena Oliver, que en el último momento Planeta no se ha atrevido a publicar cuando estaba ya listo para imprenta. Como siempre, el Reality News concluye con los suculentos breves, muy centrados en el 23-F y el papel del rey Juan Carlos I.
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